23.7.13

Otros.

Se vuelve
por el mismo camino
por el cual se marcha.
Pero los que vuelven
son otros,
y son otros los que esperan,
es otro el árbol de tu esquina
y es otro el sentimiento
que te trae de vuelta
hasta la puerta de una casa
que ya no es mía. 

10.7.13

Oficio.

Duro es el oficio del silencio
porque hay que decir
a gritos
todas las injusticias
y nombrar todas
las cosas bellas
y al fin caer
en la tentación
de querer explicar
de que se trata
esa sustancia mitad violeta
mitad amarilla
que chorrea para adentro
y te acolchona el alma
cuando te está naciendo un poema.
Duro es el oficio del silencio
y terrible el oficio de la palabra.

8.7.13

Algunos frágiles detalles.


A esta hora
se asienta la quietud
como en sueño de un jueves
o un miércoles
en el que un ser innombrable
por olvidado
camina lento por un pasillo
que termina en un espejo
oval y oxidado.

Nada bueno sale de la tristeza
pero existe
como existen esos sueños
que desaparecen
ni bien nuestras uñas
creen tenerlo al alcance
una noche de algún jueves
o un miércoles
de un año
que no sabemos si vendrá.

29.6.13

Profético.

El vapor del cálido aire
que inhalamos
centurias atrás
milenios tal vez
exhalamos hoy
y contornea fantasmas
en la noche lejana.

Se adivina
en esos dominios
la mística y feroz
burocracia del edén
que se retuerce en nuestra ausencia.
No habrá cantos anunciadores
para el amanecer que nos espera
ni bocinas, ni sirenas
para el ocaso.

25.6.13

Oración.

Y que perdonen nuestras ausencias
así como nosotros
ya perdonamos
a nuestros ausentes...

21.5.13

Silencio de bosque.

Cuando decidas callar mi nombre
para siempre
sobre las tumbas de la arena,
como una maldición te arderán los ojos.

Dame, de regalo
el tamaño visceral de mi olvido
envuelto en hojas podridas de silencio
en donde el eco se desmorone.

En la hojarasca de tu árbol seco
impronunciable
inabarcable
se dormirá
despacio y eternamente un verso.


25.4.13

Declinación.

Reservorio natural del sol
este otoño innegable
está maldito.

Se ha estrellado en un espejo
y es tan solo un reflejo
de un reflejo partido.

Añora ser el verano de ayer
y sueña cada noche
con el invierno.

Taciturna y obstinada de tristeza
(delicada en su dolor)
se va perdiendo mi sombra.