10.6.17

A veces pasa que.



La luz que flota oblicua
en los límites del día nos devuelve
feroz al plano de estar  
vivos y los dolientes
clavos de la tarde tararean serenatas
que amaderan el sabor del olvido.

Fortalezas de brazos y estentóreas
carcajadas  que son, más que un anuncio
de la forma estival, una promesa.

El fuego es un milagro desatado
la noche paz en la tormenta
el vino cicatriz dentro del pecho
el sol una esperanza. Su sonrisa
nada menos que un buen recuerdo.

6.4.17

No molestar.




Andar
sin juzgar
jugar
sin ganar
amar
de verdad
desafiar la tonta
lógica binaria buscar
pájaros perdidos en los extremos
de la ternura surfear
asfaltos cambiar
la piel
y al final del cariño
caer rendido
y no servir para nada
pasar
un tiempo en la montaña
empezar
de cero elegir
el vino, los discos, las batallas
aprender
a llorar y reír de nuevo
y por favor
no molestar.


4.4.17

Decido.



Ante los oscuros intereses que gobiernan
en las sombras ante la desfachatada
ingravidez  ante todo lo leve y banal
ante la estúpida y cotidiana
violencia de frente a toda
indiferencia yo decido llevar
adelante mi vida
de forma tal que nunca nadie
jamás salga
perjudicado por mi existencia
y dejar que por la garganta la noche
se me adentre con el vino
y honrar cada vez que sea
posible o necesario al poema
a la palabra
a la poesía
que cuando no salva mundos entonces
inventa mundos nuevos.

Y preferir siempre
de no lograrlo
la posibilidad de morir en el intento.





16.3.17

Y un afiche de Carneviva.


Es la noche y aúllan
sombras rebotan
pasos en el asfalto
mojado.
Marzo se mete
en las bisagras para cantar
su melodía de óxido
y lluvia.
Otoño irremediable como el recuerdo
del daño que nos hacíamos
por no saber quedarnos
solos.

14.1.17

Un rayo vendrá a partir la noche.

                                                     A Gabi.


Allá en la araucanía se me derrama
la sangre mapuche entre los palos
y las balas allá en el monte caluroso mis hermanos
Wichí y Qom abandonados a la brutal
explotación patronal
al hambre a la sed  más al norte
Pucarás y Casabindos de la Puna
despojados del Incario
olvidados sin derechos
muertos a golpes, pisoteados, presos y acá
en la patria sojera nos talan
nos desmontan nos fumigan
nos extirpan después
del cuerpo células malignas.
Mi amor, ya sé un rayo
vendrá a partir la noche
pero se está demorando demasiado.

 

9.1.17

Casi nunca queríamos volver a casa.




¿Te acordas el perfume que tenían
las calles aquellas? Éramos dos pibes queríamos
cambiar el mundo y ser felices las dos cosas
no se puede el mundo sigue igual o peor yo alterno
momentos buenos y malos. Tenía otro color
el cielo en esos días se parecía
a la telecaster del Chimi en el quiosco
del macanudo nos cruzábamos
con la fauna escuchábamos discos de Deep Purple
Charly García Búfalo Blanco y Willy Crook
y casi nunca queríamos volver a casa.

Algo pasó después se enrareció
el clima la ternura cuando se rompe
es muy difícil de arreglar como esos
corazones que aunque no quieran
y no parezcan siempre estaban solos Nico
                      se fue de la fiesta temprano
                      y en nuestro egoísmo dijimos
                      qué lástima ya no será igual
mucho tiempo después pensé tal vez
el no veía la fiesta dejé pasar de a miles
las horas tomando cerveza
con Sebastián en el patio mientras crecía
la noche y nada parecía moverse.

El quiosco del macanudo cerró yo sigo
escuchando a Búfalo Blanco. ¿Te acordás
el perfume que tenían las calles
aquellas? Éramos dos pibes queríamos cambiar
el mundo y ser felices. Entonces era lindo
soñar y en cambio ahora pasa
que algunos días es insostenible
el oficio de estar despierto.


6.1.17

Las películas de Demi Moore.




Quisiera conservar la vista
para poder seguir viendo
las películas de Demi Moore los oídos
para escuchar a Robert Plant la boca para beber
y besar los pies para andar
el camino que me quede por andar
una mano para escribir
la otra para cerrar
el puño y apuntarlo al cielo
la risa para rasgar el velo
de ajenas tristezas malvenidas
lo del alma es una discusión
que no voy a tener en esta vida.

El corazón te lo regalo
tampoco es gran cosa ya se lo llevaron
un par de veces y otras tantas lo devolvieron
para ser sincero cuando queda
en la ciudad abandonado a su suerte
como un caballo con el jinete herido de muerte
se vuelve a casa solito.