Aparezco de repente en un pueblo lejano. Entro por una callecita lateral buscando hospedaje y mientras camino recuerdo: Otro pueblo lejano, donde nací, de donde me fui, a donde volví y del que me fui nuevamente.
Se entonces que deje amores primordiales, amigos eternos, y unos ojos color de paloma en una mañana de Domingo.
Ellos seguro piensan que se quedaron, pero en verdad viajan conmigo, metro por metro que avanzo los tengo a mi lado.
En el mundo somos muchos los solitarios que viajamos con ese leve equipaje, que crece con el camino.
DESCEREBRADOS
Hace 1 hora