Bienvenida al lejano y misterioso
origen infinito de mis versos.
A este obsceno pudor vanidoso.
A este mínimo y caótico universo.
Entreveo un pasado venturoso
en la piedra angular de mi tristeza
y en la víspera del sueño y el reposo
los destellos de las luces de tu ausencia.
A quién pedirle entonces que detenga
el presuroso golpeteo de las sienes
el absurdo imaginar del paraíso.
El juego intermitente donde juega
el poema de límite impreciso
tu sombra con mi sombra y mis papeles.
Sadhu
Hace 2 horas