13.12.16

Y si ellos son nosotros somos.



Para hacerle frente
con coraje a los que mienten
y ostentan poder, impune maldad
fariseos rostros sonrientes
que hábilmente muestran mientras
pisotean sueños chiquitos
humanos y frágiles

Para sus falsos ojos y sus certeros
golpes a veces no tengo nada
ni mis palabras de acústicas formas
ni versos como puñales de luz.

Engrosan las filas de la fiebre
los dolores reservados al silencio.

Pero hoy aparecieron la luna y vos
a preguntarme como estoy.

Entonces supe que a medida
que avance la noche no habrá
fantasma, bestia, orco
monstruo, asesino, tigre, caníbal
o sicario alguno que me pueda matar.

Un poema dice tu nombre
       y otro dice el mío
             y conversan del clima
                   de la risa de los árboles
                         y si ellos son nosotros somos.

He transformado en escudo la sangre
de las horas cuando el cielo
mostró su blanca guía y antes
tus palabras me preguntaron
¿Cómo estás?



7.12.16

Versión libre de la noche.





Una partícula de polvo flota en la luz
y el poema se me retuerce en las tripas
se me escapa por la oscuridad
laberíntica de la noche
y el eco de una gota en el cántaro
eco de todas las gotas en todos
los cántaros traspasa las horas y llega
a mis oídos, tendría
que escribir pero ahora
que no hay insomnio ni monstruos ni violencia
prefiero dormir y soñar
con una partícula de polvo que flota
mientras yo digo el laberinto y la noche
y los diarios de mañana que está bien
robar al que roba
matar al que mata
pero jamás escribir al que escribe
es caótico el mundo
lleno de mentira y falsos
rostros que ahora no veo
porque duermo y sueño con una
partícula de polvo que flota en el eco
de una gota en el cántaro
laberíntico de la noche mientras yo digo
no, yo no digo
el poema dice
que debe ser escrito ahora
aunque no haya insomnio.
En realidad el poema dice
y yo traduzco mientras sueño
que una partícula de polvo flota en la luz.


28.11.16

A usted.


A usted
que de tanto
bailar sabe bien
qué cosa es la música. Usted
que de tanto parirla
sabe bien
qué cosa es la belleza.

A cuidarse de las puertas
cerradas de adentro
con trabas de miedo.

4.11.16

Como si no estuviésemos malditos.



En sincronía con el giro
previsible de los acontecimientos
solo podemos
aferrarnos a la verdad
la que ya está dicha
la que alguien vendrá a decir
la que callaremos por
pudor o por principios

tus ojos y tu voz
el preciso mapa de la belleza
un fresno grandote
en la vereda
tus luchas graves
mi estúpido y feroz miedo
a la humanidad los desfasajes
emocionales el destino
contrahecho los martes
de lluvia
la vida
sangrando y latiendo

quiero estirar
mi mano agarrar
tu mano salir
de la ciudad un par de días
llevarte al cine
perder el colectivo
sentarnos a mirar la noche
como si no estuviésemos malditos
ni enojados ni tristes
ni solos.



26.10.16

Ella dice la tristeza.



Ella dice la tristeza
el cielo gris
y mis murallas ya no contienen nada
inútiles olvidan mis ejércitos
sus deberes y se baten
en tropel de retirada
arrasan las reservas del invierno
acusan inclementes
por traidora a la tibia
madrugada que me trae
los últimos temblores. Ella dice
la tristeza el cielo gris
me voy.
Y mi voz quemada
ya no sabe contestar:
hasta mañana.

17.10.16

Donde vienen creciendo.



Entonces fue dejarnos
caer nuestra única 
forma coherente de salvarnos.
Para aquellos que luchan
batallas que ya saben
perdidas no habrá
jamás posible feroz
amenaza ni tampoco
ilusoria promesa de lejano
paraíso feliz.
Caer leve hasta lo más
recóndito de nuestra 
efímera y feroz
existencia y alumbrar
con el incendio de nuestros
huesos las húmedas
paredes del espacio donde
vienen creciendo los versos.



13.10.16

Lo que hay que dar.



Darle al poema
lo que el poema pide
a la vida lo que la vida exige
a la libertad las
alas el corazón a los afectos
al duende
del vino las estrellas
a los cuatro
elementos cada verso
tejido entre banderas
milenarias de lucha
al futuro el coraje
al cielo, brillante
una wiphala
a tus ojos todo
lo que tengo
a la resistencia la ternura
la sangre a los sueños
a los chupamedias de turno
la nausea que provocan
y a los poderosos
ni la espalda
ni la hora.