Algunos días
parece que la población
de mi propio ser,
disminuyera.
Como si esos espasmos
contraídos que revientan
en distintas personalidades,
desaparecieran.
El tiempo me vuelve entonces
en olas cálidas y mansas
y dejo de temblar.
La fusión de dos almas
creó diminutas implosiones
en el centro del amor
y fracasamos en el juramento
de no lastimar a nadie.
Todos los días te extraño
pero a veces un poco más.
Por si te interesa te cuento
que firmé un alto el fuego con el universo
pero esta paz de juguete no puede durar.
El tiene que responder
todavía
por unas cuantas injusticias.
MANICOMIO 257
Hace 5 horas